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A comienzos de agosto de 1966, García Márquez acompañó a Mercedes a la oficina de correos para mandar a Buenos Aires el manuscrito terminado de “Cien años de soledad”. Parecían dos sobrevivientes de una catástrofe. El paquete contenía cuatrocientas noventa páginas mecanografiadas. Tras el mostrador, el encargado de la estafeta anunció: "Ochenta y dos pesos". García Márquez observó a Mercedes rebuscar en el monedero. No tenía más de cincuenta pesos, de manera que solo pudieron mandar una parte del libro: García Márquez hizo que el funcionario fuese quitando hojas, como si se tratara de lonjas de jamón, hasta que los cincuenta pesos bastaron. Volvieron a casa, empeñaron la estufa, el secador y la licuadora. Regresaron a la ofician de correos y enviaron el segundo bloque. Al salir, Mercedes se detuvo y encaró a su esposo: "Oye, Gabo, ahora lo único que falta es que esa novela sea mala". Un libro que recorre la vida y la obra de uno de los autores más fascinantes del siglo XX. Desde los inicios en Aracataca y la fundamental relación con su abuelo, Nicolás Márquez, su infancia y juventud, los inicios como periodista en Cartagena y Barranquilla, el descubrimiento de Europa, el regreso a América y el impacto de la revolución cubana, su consagración como escritor tras la publicación de "Cien años de soledad" y el Nobel de literatura en 1982, hasta la actualidad.
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